Tu mate es artesanal (y eso lo hace único). Al estar pintado a mano, necesita algunos cuidados especiales para que te acompañe por mucho tiempo.
Antes de usarlo, es importantísimo que lo cures. Acá te dejamos el paso a paso:
1. Llená el mate con yerba usada hasta el borde.
2. Agregá agua caliente (no hirviendo).
3. Dejá reposar aproximadamente 24 horas.
4. Retirá la yerba y raspá suavemente el interior con una cucharita.
5. Repetí todo el proceso una vez más para un mejor resultado.
6. Enjuagá solo con agua y déjalo secar boca arriba, en un lugar seco y ventilado.
Cuidados para que tu mate dure más.
Para proteger la pintura y evitar que el mate se raje:
* No lo expongas al sol directo.
* No lo laves con detergente ni esponjas abrasivas.
* No lo dejes sumergido en agua.
* Secalo bien después de cada uso.
Cuidar tu mate es parte del ritual. Con estos simples pasos, no solo vas a preservar la pintura y el material, sino también la historia, el tiempo y el amor puestos en cada pieza. Tratándolo bien, tu mate te va a acompañar en miles de rondas más.